lunes, julio 16, 2007

Ahí no más

El 14 estuve de cumpleaños. Lo pasé bien. Familia, amigos, aunque no estaba motivado de hacer absolutamente ninguna cosa.

Terminé Jugadores de Don DeLillo. No enganché nunca con la novela. Mucho diálogo y poco sustento en mi lectura. Recalco: mi lectura. Porque dicen que es uno de los grandes narradores americanos me esperaba mucho más. Sé que no es una de sus novelas más representativas, pero no saqué mucho de lo leído. En todo caso, no descarto posteriores lecturas de otros de sus libros, ya que me quedó la sensación permanente que todo lo que dificultaba un real enganche con la trama pasaba por un problema fuerte de traducción. Intuyo que la traducción al castellano de la novela no fue de las mejores. Algo faltó en el ejercicio de traslación, que es una reescritura siempre, se quiera o no.

Ahora veremos qué tal La Quinta Mujer de Mankell.

domingo, julio 08, 2007

Dato de Libros

Esta semana estaré bastante atareado de pega, por lo que no creo que tenga tiempo de leer mucho. Espero eso sí alcanzar a terminar el libro de Don DeLillo con el que estoy, ya que de ahí me espera La Quinta Mujer del sueco Henning Mankell.

Con las arcas fiscales algo devastadas, me puse a buscar la novela de Mankell y bueno, tal como lo intuía, al ser publicada su obra en español por Tusquets lo más probable es que para conseguir cualquier ejemplar tendría que desembolzar un billete con la imágen de Andrés Bello. No estaba en condiciones.

De casualidad doy en Internet con la página de un librero y dentro de su completo catálogo justamente me esperaba el libro de Mankell. La librería tiene una sencilla pero completa página con todo el catálogo de sus libros usados, muchas de ellas verdaderas joyas. A través de la página se le encargan los pedidos que uno quiera y te los envían a la casa. Yo preferí ir directamente a buscarlo. En una antigua casa de la comuna de San Miguel se encuentra los cientos de libros que pueblan sus paredes y estantes. Mención aparte merece quien los vende: Javier Santos es de aquellos personajes cercanos e interesantes, con los cuales se establece rápida y amena conversación.

Quien quiera buscar buena literatura debe visitar la página de la Librería Antígona, haciendo click sobre la última palabra escrita en este párrafo.

martes, julio 03, 2007

Sierralta

Adolfo nacía en el cerro Mariposas de Valparaíso, específicamente en la calle Saavedra, a un costado de la calle Baquedano.

Fue futbolista amateur, al punto que sus labores como arquero le valieron merecer el premio al mejor futbolista amateur de la Asociación Osmán Perez Freire en el año 1965. Porqué aquella asociación deportiva llevaría el nombre del músico chileno, es algo que no puedo responder. El trofeo al mejor deportista fue entregado precisamente por el Círculo de Cronistas Deportivos de Valparaíso, nombres de organizaciones que huelen y trasuntan pasión y vocación.

"Técnicamente le faltó la estatura, pero la suplía dando unos grandes saltos para quitarle la pelota de la cabeza a los delanteros contrarios. Se lanzaba sin temor a los pies de los atacantes para robarles la pelota, tenía un poderoso saque tanto con el pie como con las manos. A mi papá nunca lo vi golpear a un rival y menos contestar los golpes que recibía, que fueron bastantes."- comentaba hoy su hijo David.

Caballero a la antigua, fumador de Viceroy por años y Bombero destacado entre
los voluntarios del Cuerpo de Bomberos fundador en Chile, combatió incendios en los cerros con la premisa de salvar vidas y bienes con su vida si fuese necesario. Esto último quedó demostrado en la Tragedia del año nuevo del '53, cuando en la explosión del polvorín en el centro de la ciudad de Valparaíso quedó fuertemente herido con graves quemaduras, mientras muchos de sus compañeros morían despedazados por las exposiones en lo que fuera la peor tragedia que han vivido los Bomberos en los más de 150 años de historia en nuestro país.

El hombre se nos fue hace pocos meses.

Un día como hoy, hace 79 años, nacía mi abuelo materno.


lunes, julio 02, 2007

Recordando al Beto Plaza

Un resumen novelado de la ya novelada vida del autor de Falconer y Bullet Park resultó ser la penúltima novela leída. John Cheever pone en juego de manera total sus propias erratas, miedos y proyectos en menos de ciento cincuenta páginas, describiendo a través del personaje principal algunas de sus principales 'vivencias'. Todo esto no de forma completamente literal, pero sí con guiños más que directos: Esto parece el paraíso, tremendamente recomendable.


En los tiempos que viví en Antofagasta, concurso de cuentos que había lo ganaba Patricio Jara. En esos años no habían demasiados concursos en el norte grande de Chile, pero entre los que había destacaba su nombre siempre entre los que subían al podio. Las primeras cosas que leí de él fueron, por consiguiente, sus cuentos ganadores recopilados en la consiguiente edición de aquellos concursos. Luego llegó a mis manos una edición antológica de su producción en la narrativa breve.

Pasaron algunos años y salió publicada su primera novela con buena crítica y éxito incierto (por mí) de ventas. Si bien Patricio Jara había estudiado en el mismo colegio en el que yo estaba, por ser mayor que yo nunca lo llegué a conocer en persona (creo que él es de la generación del '91 y yo soy del '97). Tuvimos, sí, el mismo profesor de castellano en el recordado Colegio San Luis. El Beto Plaza fue, sin dudas, el mejor profesor que tuve en todos mis años de colegio. Envidiablemente podía pasar del lenguaje más elevado al más coloquial en milésimas de segundo, te dejaba pasmado con su tremendo conocimiento de literatura, te recitaba el autor que quisieras de corrido, se intuía en él a un maestro de la diatriba siendo versadísimo en el garabato preciso. Fumaba tanto que se consumió a sí mismo. Tiempo después supe de su partida. Yo en la universidad y él en Santiago muriéndose con su cáncer. No me enteré a tiempo y me lo reprocho siempre al recordarlo, murió sin que tuviéramos la conversación pendiente que le debía.

Quería agradecerle. El cariño por los libros, entre otras personas, también se lo debía a él. Tantas preguntas, tanto pelambre en torno a la poesía chilena que quedó pendiente. Tanto conocimiento que no tendré de su parte.

Patricio Jara sacó el 2005 una tremenda novela con un bellísimo título. Publicado por Seix Barral en la Serie Biblioteca Breve, El Mar Enterrado se presenta como un potente y bien documentado relato sobre las vivencias del capitán boliviano Eusebio Matrás tiempo antes del 14 de Febrero de 1879, día en que desembarcan las tropas chilenas en el entonces puerto boliviano de Antofagasta. Si se encuentran con esta novela, no duden en leerla y disfrutarla. Una de las páginas emotivas de la novela fue para mí la número 7, en que precisamente se lee A la memoria de Huberto Plaza.