domingo, agosto 19, 2012
EL OTRO
Fui a ver El Otro, obra basada en el trabajo de Diamela Eltit y Paz Errázuriz.
Me gustó la Factoría Italia, mucho. Eso de galpón fábrica, bien vestido con lo justo. Amable el lugar. Reservé por teléfono temprano en la mañana. Llegamos con Mariela más de media hora antes. Habían sillones antiguos, copas y vino que uno podía disfrutar esperando la función. A nuestro lado un caballero de edad entabla diálogo con una pareja, él cubano y estudiante de teatro, ella argentina. Le dice que viene a ver al mejor actor que existe en Chile, José Soza, que es su hermano. Pura ternura en su orgullo. Fue lindo ser espectador de esa escena teatral que nos regalaba la vida real.
Yo por primera vez vería actuar a la Paola Lattus, compañera de colegio de quinto y sexto básico en Antofagasta. No me quiero perder una obra más en la vida de la Pao. Sublime, muy emocionante. Es tremenda, total. Hoy era su cumpleaños más encima.
Cuando supe que la obra trataba de retazos de totalidad de pacientes psiquiátricos, me acordé cuando tuve que pasar por la antigua Casa de Orates en Avenida La Paz como estudiante de psicología. Nunca me olvidaré de un escrito en una de las paredes de ese hospital, la declaración de amor más maravillosa que he leído: "Susana y Bruce Lee se aman".
Siempre que voy al teatro, por detrás como una sombra, tengo una búsqueda clara. Quiero quedarme con una frase, con unas palabras que no se me olviden más. Robarme del guión en un mordisco un gesto, un guiño que me quiebre. Mientras transcurría la obra me inquietaba, porque no aparecía claridad en esa búsqueda, no aparecía esa forma narrada de algo que me tocara. Apareció, pero de una forma distinta. Claro, aquellos desarraigados de la lógica imperante, los pertenecientes de forma crónica al psiquiátrico tienen la herida justamente en la palabra. Son la vivencia encarnada en el cuerpo nada más y son totalidad desde allí. El cuerpo es la búsqueda, el cuerpo es la idea perseverativa y recursiva, el cuerpo es el trauma, el cuerpo es el sueño de niña en el fin de la vida, el cuerpo es el que se aisla asustado y como jugando. El cuerpo era arrojado a la cara del espectador junto con las emociones que contenía. Cada personaje, sin palabras, detalló con su cuerpo su historia para que el espectador la completara con la propia. En cada personaje logré reflejar fotos de mi vida. No mordí ningún trozo de guión. Me mordí a mí mismo un trozo de memoria.
lunes, enero 30, 2012
NP
Partí al revés y acabo de terminar el Tomo II de las Obras Completas de Parra. Ahora a conseguir el Tomo I para volver a leer echando sangre por boca y narices.
miércoles, enero 25, 2012
Diarios
Ya me ha pasado. Me pasó con Armando Uribe, varios otros y ahora con Bertoni que vuelvo a releerlo en sus diarios después de mucho tiempo y también. Proyecto que me compro un cuaderno sencillo un lápiz no tanto y ahora sí que espero hacerlo y escribir cuadernos de cosas. Veremos.
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