
opción: La Vida Peligrosa


No entiendo nada. Si tenemos más que editada la Epopeya de las Comidas y las Bebidas de Chile, el libro de cocina socio poética más grande que se ha parido en este país. Un don nadie aversado, lo paso por imbécil. Un familiar, por infame.
El hombre imaginario
vive en una mansión imaginaria
rodeada de árboles imaginarios
a la orilla de un río imaginario
De los muros que son imaginarios
penden antiguos cuadros imaginarios
irreparables grietas imaginarias
que representan hechos imaginarios
ocurridos en mundos imaginarios
en lugares y tiempos imaginarios
Todas las tardes tardes imaginarias
sube las escaleras imaginarias
y se asoma al balcón imaginario
a mirar el paisaje imaginario
que consiste en un valle imaginario
circundado de cerros imaginarios
Sombras imaginarias
vienen por el camino imaginario
entonando canciones imaginarias
a la muerte del sol imaginario
Y en las noches de luna imaginaria
sueña con la mujer imaginaria
que le brindó su amor imaginario
vuelve a sentir ese mismo dolor
ese mismo placer imaginario
y vuelve a palpitar
el corazón del hombre imaginario


Terminé Jugadores de Don DeLillo. No enganché nunca con la novela. Mucho diálogo y poco sustento en mi lectura. Recalco: mi lectura. Porque dicen que es uno de los grandes narradores americanos me esperaba mucho más. Sé que no es una de sus novelas más representativas, pero no saqué mucho de lo leído. En todo caso, no descarto posteriores lecturas de otros de sus libros, ya que me quedó la sensación permanente que todo lo que dificultaba un real enganche con la trama pasaba por un problema fuerte de traducción. Intuyo que la traducción al castellano de la novela no fue de las mejores. Algo faltó en el ejercicio de traslación, que es una reescritura siempre, se quiera o no.
Con las arcas fiscales algo devastadas, me puse a buscar la novela de Mankell y bueno, tal como lo intuía, al ser publicada su obra en español por Tusquets lo más probable es que para conseguir cualquier ejemplar tendría que desembolzar un billete con la imágen de Andrés Bello. No estaba en condiciones.
Patricio Jara sacó el 2005 una tremenda novela con un bellísimo título. Publicado por Seix Barral en la Serie Biblioteca Breve, El Mar Enterrado se presenta como un potente y bien documentado relato sobre las vivencias del capitán boliviano Eusebio Matrás tiempo antes del 14 de Febrero de 1879, día en que desembarcan las tropas chilenas en el entonces puerto boliviano de Antofagasta. Si se encuentran con esta novela, no duden en leerla y disfrutarla. Una de las páginas emotivas de la novela fue para mí la número 7, en que precisamente se lee A la memoria de Huberto Plaza.
Ahora necesitaba tener entre mis manos una lectura versátil, amena, inteligente y dinámica. Busco entre los pendientes la primera novela donde debuta el comisario Salvo Montalbano. Andrea Camilleri aparece con "La forma del agua" que, siguiendo con los términos culinarios, me lo devoré en pocas horas. Qué tremenda habilidad para elaborar una historia tan completa y avasalladora. No podía parar de leer y de disfrutar. Increíble.


